Inicio Cultura “El lenguaje audiovisual y el cine dan muchas oportunidades”

“El lenguaje audiovisual y el cine dan muchas oportunidades”

Entrevista a Rolando Carileo, organizador de Pichikeche.

Por Roger Ancamilla

Pichikeche es una iniciativa que busca vincular la infancia con el proceso creativo y las distintas aristas que supone el cine y el arte audiovisual. Es por ello que durante los últimos años el grupo de profesionales que conforma este proyecto ha realizado diversas actividades como festivales de cine, campamentos de creación y exposición de obras para niñas, niños y jóvenes del sur de Chile.

                Es con esta perspectiva de construcción y apoyo al desarrollo de la infancia que Pichikeche se encuentra realizando el proyecto de Cine en Movimiento a través de la ponencia de obras y reflexión colectiva en torno a las mismas. La instancia se ha llevado a cabo en varias localidad del sur de nuestros país y para conocer más al respecto es que conversamos con Rolando Carileo, director, participante y organizador del proyecto.

Para contextualizar sobre lo que se está haciendo hoy en día con el proyecto itinerante de Pichikeche Cine en Movimiento ¿Podrías contarme en qué consisten las mediaciones?

Las mediaciones constan de tres etapas, la en la que se hace un acercamiento con un colegio o con un grupo de jóvenes de la comuna. En esa primera etapa lo que se hace es una mediación del lenguaje cinematográfico vinculado a la obra del cineasta que se va a mediar. Por ejemplo, ahora venimos de Perquenco y  ese cineasta hace documentales de músicos. Entonces el cine lo trabajamos desde la historia del cine contándoles a los niños cuándo nace el cine y cuánto tiempo después aparece la música y el sonido en el cine.

Entonces se hace esa similitud en la primera sesión, vinculando al estilo cinematográfico del director. Luego en la segunda sesión lo que se hace es hablar sobre la obra del artista y cómo se vincula al territorio. La tercera sesión es en vivo, con el cineasta, en un cine, un auditorio o lo más parecido a un cine. Entonces el cineasta va y los niños, niñas y jóvenes lo entrevistan y conversan con él.

¿Cuánto tiempo es la duración de este tipo de actividades?

Uno estipula cierta cantidad de horas y al final vamos viendo que una hora pedagógica a dos horas pedagógicas son el tiempo ideal de desarrollo de mediación y la tercera puede extenderse un poquito más por el tema del director y porque también preparamos sorpresillas. En la tercera sesión, por ejemplo, además del director nosotros llevamos a un director novel, es decir, a un niño o niña que haya participado en Pichikeche. Entonces ampliamos la mirada y les decimos, niños, niñas, ustedes también puedes ser cineastas y se los demostramos con alguien que es del territorio y es un niño o niña de su misma edad que ya ha hecho un cortometraje o una película.

En lo que llevan realizando este tipo de actividades y desde tu experiencia y la de los demás participantes ¿Cómo consideras que ha sido la recepción del público durante este tiempo? ¿Cómo se ha vivido este proceso?

Es difícil contestarlo desde uno, pero te lo voy a contestar desde otro lugar. La señora que está a cargo de la biblioteca de Los Lagos donde fuimos a hacer la primera mediación, nos dijo que los niños y niñas quedaron encantados. Ella nos llamó a Eugenia que es la productora de esas sesiones y para contarnos que los niños y jóvenes estaban súper contentos y esperaban con muchas ganas la entrevista con el director y conocerlo. A ella también, como encargada del espacio, le pareció súper interesante.

Lo que vivimos en Perquenco, son niños más chicos, de 5° básico y, claro, tienen toda la distracción de 5° básico, pero uno tiene que buscar el lenguaje para llegar a ellos. Por ejemplo, con el tema de la música todos están escuchando a Marcianeke y les dije que habláramos de ficción y documental y en documental les pedí que me propusieran cómo contaríamos la vida de Marcianeke ¿Entiendes? Entonces se dio una buena recepción y como tenemos el listado de los estudiantes a lo mejor llamar a alguno y preguntarles a ellos mismos qué sucede ahí.

Con respecto a los equipos de trabajo y las personas con las cuales se generan este tipo de instancias ¿Qué tipo de profesionales, personas u organizaciones están involucradas en esta itinerancia?

Bueno, la itinerancia forma parte de un proyecto que se llama Pichikeche Cine en Movimiento y que es financiado por el Ministerio de la Cultura y las Artes y el Patrimonio. Es bueno mencionar que el proyecto se fue aplazando para privilegiar lo presencial por el tema de la pandemia, por eso lo estamos haciendo ahora. 

Participamos nosotros como organización Mundo Libre y nos vinculamos a los DAEM, a los Departamentos de Educación de los Municipios, a los Departamentos de Cultura de los Municipios y a los espacios propiamente tal. Por ejemplo, en Los Lagos nosotros nos vinculamos con el Departamento de Cultura, con el DAEM y con la encargada de la biblioteca de la comuna. Siempre es cultura, educación y los espacios donde vamos a hacer los cierres de las mediaciones.

¿Y qué es lo que se viene más adelante con este proyecto?

Una de las cosas relevante que viene adelante es que, como es primera vez que lo hacemos con este énfasis de mediaciones y como la cultura es un tema que está en boga creemos que no hay mucha investigación. Por eso, con Hugo Farías, estamos recogiendo toda la información, tenemos conversaciones, entrevistas y diverso material. Entonces, lo que se viene para el futuro es levantar la información para poder afinar el proyecto y que las mediaciones sean cada vez más vinculantes con los rangos etarios, los territorios y las necesidades de conocimiento que tienen los mismos estudiantes. En cuanto al  futuro más cercano es seguir con las mediaciones en 9 comunas del Sur de Chile. Río Bueno, la Unión, Los Lagos,  Máfil, Mariquina, Lanco, Lautaro, Perquenco y Angol.

¿Cuál es la invitación entonces Rolando que dejas a la gente?

La invitación es que la gente participe del cine, que vea cine chileno y que averigüe en sus territorios.  Hay mucha gente haciendo cine, en todos los territorios del Sur de Chile, por eso los invito a vincularse y conocer esa gente, buscar mecanismos para conocer la obra de esos artistas. Sobre todo para los niños la idea que estamos transmitiendo es que el lenguaje audiovisual y el cine dan muchas oportunidades, abre el espectro y las posibilidades. Es decirles, mira, el cine abarca todo,  si tú escribes podrías ser guionista, si te gusta la fotografía puedes ser director de foto, si te gusta dirigir puedes ser director, si te gusta dibujar puedes hacer animaciones. Queremos instalar la idea de que el lenguaje audiovisual y el cine bien entendido puede ser una muy buena salida laboral también.

El tema que hemos hablado harto, es el tema de las emociones, porque, por ejemplo, nadie nos enseña cómo sacar las emociones y a veces quedan adentro tuyo y generan frustraciones. En ese sentido, es bueno comprender que el arte en general propicia es que esas emociones que a lo mejor no puedes contar a alguien o  no tienes la capacidad de expresarlas, puede usar el arte como catalizador y expresarte a través de tus creaciones.

A grandes rasgos, hablando de esta y otras experiencias ¿Cómo crees que se da este vínculo entre la infancia y el cine? ¿Cuál ha sido tu enseñanza? ¿Qué aprendizaje crees que han salido de ese vínculo tanto de las mediaciones como de Pichikeche en general?

Yo creo que lo importante es tomar conciencia del lenguaje audiovisual porque está ahí, es una herramienta que todos están utilizando. Por ejemplo, si yo soy cineasta ocupo el lenguaje audiovisual, pero un biólogo también está tomando clases de cine y así puede grabar su material. Un cineasta no puede convertirse en biólogo, a lo mejor sí, pero un biólogo puede ser cineasta haciendo su material. Lo que más queda en niñas, niños y jóvenes es que toman conciencia de lo que es el lenguaje audiovisual.

Con Mundo Libre, por allá por el 2011, decíamos que la persona que no codifique el arte audiovisual va a ser como el analfabeto del siglo XXI. Por eso recalcamos harto en los chicos la necesidad de que lo comprendan, que comprendan el lenguaje audiovisual y que lo puedan codificar porque cada vez que ellos hacen una grabación para enviárselos a sus amigos u otro material ya están adentro del lenguaje audiovisual. Despertarles esa conciencia es lo que más queda.

Proyecto: "Convivencia Escolar en Mariquina: Una mirada en tiempos de Pandemia"